| La diabetes que aparece durante el embarazo no es una rareza, sino una situación a las que los obstetras modernos están habituados a enfrentarse. Se estima que 7 de cada 100 mujeres que se embarazan tienen diabetes gestacional durante ése y otros embarazos.
Más allá de las cifras, es importante considerar las circunstancias en las que más frecuentemente se presenta esta afección. Entre ellas se incluyen:
- Mujeres en las cuales algún miembro de la familia tuvo diabetes gestacional o diabetes tipo 2
- Embarazadas con sobrepeso previo al embarazo
- En los EE.UU se ha señalado que se observa con mayor frecuencia en mujeres de raza negra, provenientes de etnias originarias o de origen hispano-americano
Definición de la diabetes gestacional
Aunque el nombre sugiere su naturaleza, es conveniente establecer que la diabetes gestacional es el trastorno del metabolismo de la glucosa, que se eleva por encima de los valores normales, se presenta durante la gestación y habitualmente retrograda luego del parto. En algunos casos, lo que se inició como una diabetes gestacional puede transformarse en un cuadro de diabetes tal como se lo conoce habitualmente. Se trata de mujeres en las cuales el desequilibrio glucémico persiste más allá del parto y del puerperio. En ese caso, el embarazo constituye un desencadenante o detonante de la aparición de diabetes.
Importancia de la detección y el tratamiento de la diabetes gestacional
Aunque de la definición puede surgir la impresión de que se trata solamente de un desequilibrio transitorio sin mayores consecuencias, la elevación de la glucemia durante la gestación tiene sus repercusiones inmediatas. En el caso de que esa afección no reciba el tratamiento adecuado las madres que la padecen tendrán hijos con peso elevado (mayor de 4,5 kg), circunstancia conocida como macrosomía fetal. Los bebés que nacen con exceso de peso pueden ocasionar problemas mecánicos en el momento del parto o bien sufrir disturbios respiratorios o del nivel de glucemia.
Afortunadamente, si la diabetes gestacional se detecta y se trata a tiempo, los recién nacidos pueden ser bebés tan saludables como los de otra mamá que no ha presentado este cuadro durante su embarazo. Aunque la detección de la diabetes gestacional sea tardía, cuando el feto ha crecido lo suficiente, es igualmente importante reconocer el cuadro ya que permite que el equipo que sigue el embarazo planifique el parto normal o por cesárea, según sea lo más conveniente. También es importante para adoptar todos los recaudos necesarios en el momento del nacimiento para que ese bebé reciba el seguimiento y las pautas de control perfectamente estudiadas para bebés con eventuales riesgos de salud.
Es importante destacar la necesidad de los controles obstétricos, tanto en mujeres que afrontan su primer parto (primíparas) como en las que ya han tenido niños con anterioridad. En una próxima nota hablaremos de la forma en que debe manejarse la diabetes gestacional.
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